
¿Les platico? ¡Arre!
La violencia se ha enseñoreado en México y la decadencia en Estados Unidos.
En su Informe de 2 horas a la Nación ayer por la noche -el más largo en la historia- Trump alardeó de que su país es la cima del mundo.
Convendría recordarle que el imperio romano se jactaba de eso mismo poco antes de su decadencia, provocada por la depravación de sus últimos emperadores.
De ser Roma la primera potencia en la historia de la humanidad, quedó relegada territorialmente a una "bota", cuya suela estuvo a punto de perder al aliarse con Hitler en la II Guerra Mundial.
A Trump le falta calidad moral para exigirle a Sheinbaum que controle la violencia en México. Es un presidente acusado de depravación sexual.
El mercado de estupefacientes más grande del mundo es por mucho, Estados Unidos.
La soberanía de que ambos mandatarios presumen, es violada todos los días por el crimen organizado/unificado en México, y por los drogadictos en suelo norteamericano.
Según Scott Kenneth Bessent, secretario del Tesoro en EEUU, el mercado de las drogas en ese país supera los 100,000 millones de dólares anualmente.
De acuerdo a Terry Cole, jefa de la DEA, y a Pam Bondi, fiscal general, cada año México "exporta" a ese país entre 37,000 y 58,000 millones de dólares en drogas.
El resto, para completar las dosis de los drogadictos norteamericanos, tiene su origen en China y otros países asiáticos, cuyos productores no pagan aranceles. Tampoco el "producto" mexicano, cubre esos impuestos, hay que decirlo.
El Departamento de Comercio, que dirige Howard Lutnick, se hace de la vista gorda ante este hecho.



