Presidenta Sheinbaum: Hay un pendiente con La Milarca de Mauricio Fernández (q. e. p. d.)
Ayer en la tarde busqué a Mauricio Fernández para que me precisara la hora del evento del próximo jueves en el que se despediría de la alcaldía de San Pedro. Me respondió amable, como siempre.
Minutos después envié un mensaje a su hija, la madre Stella Maris, monja ermitaña diocesana quien fue bautizada como María Vanesa Fernández Zambrano.
Le pedí otros detalles de la reunión en un auditorio de Plaza Fiesta San Agustín. Ella los consultó con su padre.

Les molesté porque me interesaba llegar a tiempo y no quedarme sin lugar, ya que iba a ser un homenaje multitudinario -pocas personas más queridas y admiradas en Nuevo León que Mauricio-.
Hoy murió el alcalde de San Pedro, quien fue más que un político: hombre de negocios, dedicó buena parte de su tiempo y patrimonio a un museo extraordinario, La Milarca, recientemente concluido pero en el que ya pensaba cuando lo conocí hace 40 años.
