Presidente, insisto: usted crea condiciones para un magnicidio
Esta respuesta tendría que dársela en el mismo lugar y con el mismo micrófono que usted utiliza autoritariamente cada mañana para difamar, insultar y dividir a los mexicanos. Como su gobierno nos ha negado a varios periodistas el derecho de réplica, le respondo desde una tribuna que nació –hace 70 años- para defender la libertad de expresión y combatir regímenes despóticos como el que usted encabeza.
Insisto, aunque no le guste:
Usted lleva cinco años construyendo un ambiente de violencia política y de odio social.
Utiliza impunemente y de manera abusiva el cargo de Presidente de la República no para gobernar –porque no gobierna– sino para perseguir voces disidentes que puedan poner en riesgo la continuación de un proyecto político dictatorial y destructivo.
Por ello repito y lo repetiré cuantas veces hagan falta:
Usted, como cabeza de gobierno, tiene la obligación constitucional, política y moral de no alentar un ambiente donde pueda llevarse a cabo un magnicidio.
O se lo digo de manera más clara: el primer interesado en proteger la vida de los aspirantes de la oposición a una candidatura presidencial debería ser usted.
Le pongo un ejemplo muy claro.
Cuando asesinaron a Luis Donaldo Colosio todas las miradas voltearon a ver al entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. Es al que menos le interesaba y convenia la muerte de su candidato, sin embargo, no ha podido deshacerse, hasta el día de hoy, de ese estigma. Dejó correr rumores y el resentimiento de algunos sembró las condiciones para dejar pasar libremente las balas.


