Puerto Vallarta ya no es el paraíso de Liz Taylor

Aquel rodaje, con Richard Burton como protagonista y Elizabeth Taylor presente durante la filmación, colocó a esta tierra en el mapa turístico internacional.
Ese Vallarta ya no existe.
Paso el invierno aquí desde hace años, camino por banquetas destrozadas y calles empedradas de la Zona Romántica todos los días. Imposible ignorar el deterioro.
Y no exagero: la infraestructura colapsa mientras el crecimiento inmobiliario avanza sin cordura.
Estadounidenses y canadienses que no soportan el frío de sus países compran departamentos y condominios para retirarse o pasar aquí largas temporadas.
El clima los atrae, el sol los enamora, el mar los seduce, la hospitalidad de la gente los embelesa.
Cada año veo nuevos edificios, pero el drenaje es el mismo: viejo, rebasado y sin mantenimiento visible.
La densificación debió regularse, no ocurrió, al contrario, se construyó irresponsablemente, poniendo en jaque a los mantos freáticos, peor aún, se sigue construyendo.
El problema es grave: el agua brota de las calles y éstas permanecen encharcadas incluso en temporada seca, no por lluvias, sino por el nivel freático a flor de piel.
El drenaje profundo es indispensable, pero será precario si no se acompaña de una separación real entre drenaje pluvial y sanitario.
A esto se suma la basura.
La recolección es irregular e insuficiente, bolsas, cajas y desechos se acumulan al aire libre en esquinas y banquetas.
El riesgo sanitario está a la vista y al olfato.
Mosquitos, ratas y malos olores se han normalizado en una zona de alta concentración peatonal, comercial y turística.


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