
¿Dónde está la Xóchitl Gálvez que cautivó a México, que se catapultó con fuerza de ser aspirante a gobernar la CDMX, a quien todo el mundo quería como candidata a la presidencia?
Era una persona de una frescura extraordinaria, respuestas contundentes y provocadoras que descolocaban a un viejo zorro como AMLO.
Su ingenio estaba al parejo de su rudeza.
¿Ahora quién la asesora?
Esa mujer que fue a tocar la puerta de Palacio Nacional desatando la furia del tabasqueño ya no está, y al parecer de la misma manera va a perder la elección presidencial.
Sí, faltan seis meses, pero como si la votación fuera mañana.
Claro que votaré por ella pero conozco amigos que ya están viendo a Sheinbaum con otros ojos, o en todo caso esperando al contingente fosfo-fosfo para ver si los sorprende.
Yo la apoyo y lo seguiré haciendo, que no se dude al respecto, pero perdí ese enorme entusiasmo que tanto me despertaba.
Un día sí y otro también sobran escritos con ese tono y sustancia, en donde abundan el tono reprobatorio y, al mismo tiempo, la desesperanza.
Citan las encuestas que dicen que la hidalguense va 30 puntos atrás de la calca del demagogo y, es de rigor, pontifican que es imperativo que despierte a lo que sucede y cambie, pero ya, su equipo de trabajo y sus asesores de campaña para que regrese quien antes había irrumpido con tanta fuerza en el escenario político nacional.


