
Les platico:
Para cambiarle, depositaré en el Cajón de Sastre el 7o episodio de mi narrativa sobre el pensamiento de Macario Schettino y comenzaré con lo que a mí concierne. ¡Arre!
El pasado lunes 3, María Fernanda García Sada detonó en pleno programa, 29 preguntas sobre mis inicios en el oficio periodístico.
No estaba en la agenda, me las envió apenas 15 minutos antes de entrar al aire, pero así es ella...
Compartiré aquí una narrativa que no fue abordada ese día y que podría darle contexto al programa que se prolongó durante más de una hora y media:
¿Dónde andas, Steve Jobs?
Tengo muchos meses de andar buscando mi libro biográfico de Steve Jobs.
Lo compré el primer día en que salió a la venta y no lo encuentro.
Me resisto a comprar otro ejemplar porque en el que yo tenía hice tantas anotaciones en sus páginas, como para escribir mi segundo libro, por cierto, después del “Irreverente” de 2021.
A lo mejor dicho ejemplar terminó en el fondo de un basurero olvidado, pero la muerte sigue siendo el mejor invento de la vida. Por eso lo refiero aquí y ahora.
Un día se lo presté a alguien y le pedí que me lo devolviera cuando terminara de leerlo.
No sé si lo leyó, pero no me lo regresó.
Cuando se lo pedí de vuelta me respondió que él no tenía servicio de “delivery”.
Así de cabrona es a veces la gente.
La referencia del libro de Jobs tiene qué ver con lo que en seguida les voy a platicar:
En el “interrogatorio” al que me sometió María Fernanda, por descuido u omisión en ese momento deliberada, no le dije que he sido despedido laboralmente tres veces en mi vida.

