Irreverente

Fanáticos

Fernando Vázauez Rigada DETONA® El fanatismo y la política son como el alcohol y el volante: su mezcla nunca termina bien. La cúpula gobernante del sistema morenista está atrapado por su radicalismo, su ideología y sus delirios.

Por Fernando Vázquez Rigada
Fernando Vázquez Rigada
Calderón DETONA® aquí.
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Fanaticus, es el origen de la palabra con que se definía a los cercanas al templo. Después se desvirtuó cuando aparecieron los creyentes que se creían poseídos por la divinidad.

La mezcla con la política fue funesta. Naram-Sin de Acad se proclamó dios en Mesopotomia. La idea le gustó en Egipto a Akhenatón y fundó un nuevo culto y, de paso, se nombró único vínculo con Atón.

Alejandro Magno tomó de ahí la idea y se alzó como hijo de Amón. Calígula demandó ser adorado como divinidad.

La revolución francesa, que partió de un noble ideal y una trinidad indisputable -libertad, igualdad, fraternidad- terminó en un baño de sangre cuando los jacobinos fanáticos cortaron la cabeza, literal, a sus antiguos compañeros y emprendieron la “purificación” de la vida nacional.

Antes, la iglesia católica perdió su compasión y su tolerancia cuando un converso se apoderó de la Inquisición: Torquemada.

En el siglo XX los fanáticos bolcheviques en la Unión Soviética condujeron al Gran Terror bajo Stalin y de ahí fundaron la dictadura del Gulag. 

Los nazis idearon el holocausto, destruyeron Alemania hasta sus cimientos y colgaban de las luminarias a quienes se negaban seguir combatiendo pese a la certeza de la derrota entre las ruinas de Berlín en 1945.

El ciego fervor, la corrupción y el hambre insaciable de poder de la otrora revolución, hoy dictadura, llevó a la hambruna y a la indignidad al pueblo cubano. Hoy, están poniendo en riesgo su integridad territorial.
La ideología fanática contagia de arterioesclerosis a la política.
  • El morenato está conduciendo al país a una nueva mutilación soberana no sólo por sus obvias ligas con el crimen organizado, sino también porque el proceso de toma de decisiones está cooptado por fanáticos.
  • Denuncian el injerencismo cuando se han querido meter una y otra vez en las elecciones de Estados Unidos.
  1. Ahí está la declaración de López Obrador el 2 de febrero del 2024.
  2. La presencia de Marcelo Ebrard en 2016 en Nueva York en favor de Clinton.
  3. Ahí están los videos de cónsules haciendo proselitismo.
  4. El viaje a Barcelona fue una insensatez. Seguir defendiendo a los Castro, una incongruencia.
  5. Se apela a la prescripción del delito cometido hace 30 años, pero se insiste en exigir disculpas a España por excesos cometidos hace 500.
Recientemente se tendió una atadura con López Obrador gritando: “¡¡Somos lo mismo¡¡”. ¿En serio? ¿En este momento?
Fernando Vázquez Rigada
Cursó la Licenciatura en Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México donde se tituló con mención honorífica, y obtuvo su Maestría en Derecho en la Universidad de Harvard con la tesis: “Un País para Todos: Derecho Electoral y Democracia en México”. Tiene un Diplomado en Mercadotecnia Política por el ITAM y fue el primer mexicano en ser admitido en el “Bradshaw Seminar” de la Universidad de Claremont, Cal.