Hamnet es un vistazo a la vida de Agnes, esposa de William Shakespeare en el siglo XVI justo cuando William no era nadie mas que un tutor y ella una sanadora campirana llena de dotes, vidente, mujer indomable, admirada por muchos, odiada y temida por otros.
De hecho, el filme establece que la vida para ellos era sobrevivir y procrear la mayor cantidad de hijos posible y de repente esa vida tiene un significado para el hombre con un destino trazado para él y la mujer, simplemente cuidar a sus hijos.
Es precisamente donde la directora Chloé Zhao responsable de Nomadland del 2020 y la catastrófica Eternos (2021) nos transporta a un universo desconocido para muchos que es lo que pudo haber vivido Agnes (Jessie Buckley) bajo la presión de tener como esposo a un hombre no conformista, que sabía que tenía que contarle al mundo drama, cuentos e historias.
La realización está basada en el libro Hamnet de Maggie O’Farrell donde con muchas licencias basadas en eventos del año 1596 crea un probable mundo que hayan habitado el escritor y su esposa.
Centrándose en Agnes la vida del maestro Will (Paul Mescal) está “ahí”, a la vuelta de la esquina y vemos destellos del talento cuando se le ocurre líneas que luego serán parte de algún drama y Agnes por igual en su comportamiento como mujer muy especial por igual es parte de la inspiración del futuro inmortal de la pluma.
Pero Zhao como realizadora monta en escena un verdadero drama.
Arte que imita la vida en la serie de eventos que desembocan en lo que será la obra maestra de Shakespeare, Hamlet.
Literal es un drama Shakespeariano montado y es parte de una existencia que no tiene prólogo, contenido, final y explicación.
Un destino que es cruel para todas las partes.
Es de en un momento dado poder abrazar la felicidad y en un segundo sufrir sin ver una salida a ese sufrimiento y el centro de atención es Agnes (una tremenda actuación de Jessie Buckley) viviendo una soledad, abandono y tristeza y sufrimiento que apunta a ser eterno.
La película en su sentido intimista describe la depresión que vive Agnes cuando Hamnet, hijo de Will y ella muere y el desconsuelo es de proporciones inimaginables.
Y la directora Zhao nos sumerge en el cruel drama de cómo se vive la pérdida desde dos puntos de vista opuestos a como se manifiesta en William Shakespeare, dramaturgo que plasma en escena lo que vive y Agnes, madre desesperada por entender qué ha sucedido con su vida.
Es aquí la pérdida de un ser querido, cómo se manifiesta, como puede ser expresada pero el daño no tiene cura a cómo se vive entre ambos personajes, cada quien a su modo.
La película es sobre humanidad, temperamento y que puede haber en la vida un final feliz si se interpreta de esa forma.

