Hoppers: Operación Castor, nuevo vehículo de Pixar es la aventura que corre la joven Mabel, ambientalista de mutuo propio y cuidadora del nicho de un bosque que ve como suyo.
Un buen día el alcalde Jerry Generazzo decide acabar con esa isla verde para construir un circuito de las vías de comunicación de la ciudad.
Claro que Mabel se opone y a como dé lugar se apropia de un experimento donde meten la conciencia de los humanos en robots que asemeja a los animales del bosque.
Cualquier semejanza con Avatar es mera coincidencia, por favor.
A la chica le toca escaparse en el mecanismo que asemeja un castor y ese castor se meterá en medio de la fauna silvestre del nicho que tanto protege y su odisea servirá para aprender que muchas veces lo que se desea es correcto, pero hay muchos puntos de vista que se deben tomar en consideración.
A comparación de otros vehículos de Pixar y Disney como fue el caso de la nefasta Elio (2025) y la mala Un Mundo Extraño (2022) y que arruinaron fórmulas bien balanceadas y aceitadas a nivel maquinitas bien carburadas, Hoppers es un giro hacia lo ameno y fácil de disfrutar.
Lo único es que continúan con esa por igual nefasta fórmula de pintar al personaje central como personas inadaptadas, incomprendidas, chifladas y aplicando el sello Disney que va de la mano en todas las producciones de la casa, es una chica intolerante a los designios de los adultos.
No es como el caso de Elio que era mas insoportable que desadaptado, aquí Mabel mientras es ser humano está a 15 segundos de hacerse insoportable pero cuando se mete en el robot castor para lograr que los animales regresen a laguito que considera como suyo es cuando comienza la lección de la vida y la parte sumamente entretenida del filme.
Todo es el nuevo universo donde ella habita y la lección que surge, no es lo que tu quieres, es lo que el bien común indica.
Y todo se va desarrollando entre caos y desorden para reírse y disfrutar la película.
El filme está muy bien doblado y tropicalizado (me encantó la voz de Dianita a cargo de Sofia Niño de Rivera… esperen que conozcan a Dianita).
Pero sobre todas las cosas el filme sí quiere empujar a las lecciones de tolerancia, pero le gana el punto de lograr un equilibrio entre la naturaleza y los humanos
Obvio los humanos entre ellos y los animales por igual, lograr un común acuerdo.
Aquí lo que reina en el filme es el humor y la aventura que vive Mabel y es mas que suficiente.


