Día con día

En el Círculo de Montevideo

Héctor Aguilar Camín DETONA® Se celebra en México la 31ª reunión del Círculo de Montevideo, una asamblea de reflexión iberoamericana que induce el expresidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti.

Por Héctor Aguilar Camín
Héctor Aguilar Camín
XXI Reunión Plenaria de la Fundación Círculo de Montevideo.
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Ayer acudí a la sesión inaugural en la que estuvieron, por orden de aparición, el mismo Sanguinetti, Felipe González, expresidente español; Leonel Fernandez, expresidente dominicano; y Carlos Slim Helú, anfitrión y miembro del Círculo.

En escasa hora y media de reflexiones pusieron en el aire una agenda de presente y de futuro para Iberoamérica, que resumo así:

  • La región tiene hambre, urgencia, de gobiernos que funcionen y que hagan funcionar a sus sociedades. Hambre de gobiernos eficaces.
  • Tiene urgencia, hambre, de inversión y crecimiento, con lo que quiere decirse un volumen de inversión no menor del 25-28% del producto interno bruto y un crecimiento no menor al 3-4%.
  • Tiene hambre, urgencia, de seguridad, entendida como menor violencia, desde luego, pero también, sobre todo, como el espacio donde puede ejercerse la libertad. Seguridad y libertad son caras de la misma moneda. Iberoamérica tiene hambre de las dos.
  • Hambre de modernidad civilizatoria, urgencia de poner su reloj a la velocidad del cambio tecnológico que nos lleva en sus lomos, como si fuésemos sus siervos y no sus creadores.
  • Hambre, urgencia, de partidos políticos que sirvan a la sociedad, no que se sirvan de ella.
  • Hambre de instituciones duraderas, no de políticos de paso a los que les estorban las instituciones.
  • Y hambre de democracia, de ciudadanos y políticos que sirvan a la democracia,  no que se sirvan de ella.

A propósito de la democracia, Sanguinetti recordó unos versos de Borges, publicados el 9 de julio de 1966, por el 150 aniversario de la independencia Argentina.

“Nadie es la patria”, escribió Borges, entonces.

Ayer, Sanguinetti cambió la palabra patria por la palabra democracia y aquellos versos sonaron así en el Museo Soumaya:

Nadie es la democracia. Ni siquiera el tiempo cargado de batallas, de espadas y de éxodos (…) Nadie es la democracia, pero todos lo somos. Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante, Ese límpido fuego misterioso.

Vale.
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Héctor Aguilar Camín
Escritor, historiador y director de la Revista Nexos.