Rumbo al segundo debate. Abril 28
Martes, 16 de abril de 2024, 04:29 PM

Diseño por Eduardo Díaz.
Los debates ya no son lo que eran.
El ruido cotidiano embota los sentidos.
Hace rato que los debates no mueven nada. El del 2006 fue notorio por una ausencia: la de López Obrador. Ahí precipitó una serie de errores que lo llevaron a la derrota.
Si no mueven tendencias, los debates sí disparan momentums, que se evaporan pronto si las campañas no tienen los reflejos de avivarlas.
En el 2000, se pactó en vivo entre los 3 candidatos un debate para 2 días después.
Vicente Fox se empecinó: hoy, hoy, hoy. Parecía su tumba.
Su equipo -genial- lo convirtió en un grito de guerra y en una apelación:
Para cambiar a México se requería a un necio
El pasado debate fue, en principio, un fallo.
- Largo.
- Mal producido.
- Preguntas repetitivas.
- Violación a las reglas.
- La falla de los cronómetros, imperdonable.
- Trate de contestar en 40 segundos una pregunta, dar una propuesta, lanzar un ataque, ver fijamente a una cámara y que se le apague el cronómetro al mismo tiempo.
- Denisse Maerker, en particular, hasta sus propuestas se animó a meter, faltaba más.
Xóchitl Gálvez destacó por ser la única candidata genuinamente independiente:
- Se definió ciudadana y fue categórica: castigaría lo que fuera y a quien fuera.
- Los otros tienen dueño. Tiene un diagnóstico claro de país: su dolor y sus deficiencias.
- Pero además del remedio, tiene el trapito: fue la única quien dijo que sacar a México del bache requiere estudio, salud, comida y empleo.
- Ojo: empleo que no pague el mínimo, aunque siga subiendo.
- Eso es, en sí mismo, una alternativa diferente.
- Sobre eso tuvo un bite impecable:
- Ningún país sale de la pobreza estudiando menos.

