Rusia: el costo del sí señor presidente

MIAMI, Florida.-
Sin más patria que sus empresas, se pusieron en manos de un enfermo de poder para ganar y ganar dinero, y ahora esconden yates, aviones, cuentas bancarias, bienes muebles, clubes de futbol, mientras su dinero en el extranjero es rastreado por Estados Unidos y la Unión Europea, para confiscárselos.
Sus rublos ya no valen: son basura en el mercado internacional de divisas.
Aplaudieron al señor presidente cuando restringió libertades y callaron ante el encarcelamiento de Alexei Navalny, el único con fuerza para disputarle la presidencia a Putin.
Se hicieron de la vista gorda cuando el señor presidente arruinó y metió a la cárcel por 10 años a otro empresario, Mijail Khodorkovsky, porque se confrontó con Putin en televisión al decirle que altos funcionarios de su gobierno recibían sobornos para obtener contratos y canonjías.
Nada dijeron cuando manos criminales de las mafias cercanas al gobierno mataban y hostigaban a periodistas que eran críticos al señor presidente.
CRIMEA
Vieron sus proyectos demenciales, como invadir Crimea con soldados disfrazados de civiles, y nada dijeron, porque el señor presidente les dejaba ganar dinero a manos llenas y paseaban por el mundo su lujosa ostentación.
A esos empresarios que todo lo justificaron porque, decían, hay que apoyar al señor presidente por el bien de Rusia, se les acabó la fiesta de la asignación de obras, cargos y bienes gracias al dedito de Putin.
El loco, como era de esperarse, cometió una locura mayor, que trascendió sus fronteras.
Hoy esos empresarios son parias asustados que traen sus bienes a salto de mata.
La semana pasada, un alto funcionario de la Casa Blanca habló por Zoom con algunos periodistas, con el compromiso de no citar su nombre, y entre otras cosas dijo:


