Rusia: el costo del sí señor presidente

Los empresarios rusos que ganaron fortunas gracias a su apoyo acrítico a todas las ocurrencias de Vladimir Putin, hoy son perseguidos por el mundo.
Por Pablo Hiriart
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Nikita Mazein (I.), al lado de su padre de Dmitry, ex patrocinador de la escudería norteamericana Haas de Fórmula 1, que tiene fuertes nexos con Putin. Foto F1.
MIAMI, Florida.- 

Sin más patria que sus empresas, se pusieron en manos de un enfermo de poder para ganar y ganar dinero, y ahora esconden yates, aviones, cuentas bancarias, bienes muebles, clubes de futbol, mientras su dinero en el extranjero es rastreado por Estados Unidos y la Unión Europea, para confiscárselos.

Sus rublos ya no valen: son basura en el mercado internacional de divisas.

Aplaudieron al señor presidente cuando restringió libertades y callaron ante el encarcelamiento de Alexei Navalny, el único con fuerza para disputarle la presidencia a Putin.

Se hicieron de la vista gorda cuando el señor presidente arruinó y metió a la cárcel por 10 años a otro empresario, Mijail Khodorkovsky, porque se confrontó con Putin en televisión al decirle que altos funcionarios de su gobierno recibían sobornos para obtener contratos y canonjías.

Nada dijeron cuando manos criminales de las mafias cercanas al gobierno mataban y hostigaban a periodistas que eran críticos al señor presidente.

CRIMEA

Vieron sus proyectos demenciales, como invadir Crimea con soldados disfrazados de civiles, y nada dijeron, porque el señor presidente les dejaba ganar dinero a manos llenas y paseaban por el mundo su lujosa ostentación.

A esos empresarios que todo lo justificaron porque, decían, hay que apoyar al señor presidente por el bien de Rusia, se les acabó la fiesta de la asignación de obras, cargos y bienes gracias al dedito de Putin.

El loco, como era de esperarse, cometió una locura mayor, que trascendió sus fronteras.

Hoy esos empresarios son parias asustados que traen sus bienes a salto de mata.

La semana pasada, un alto funcionario de la Casa Blanca habló por Zoom con algunos periodistas, con el compromiso de no citar su nombre, y entre otras cosas dijo:

Pablo Hiriart
Nacido en Chile, emigró a México a fines de los 70. En 1980 inicia su etapa como reportero del semanario Proceso y del diario La Jornada antes de formar parte del equipo de comunicación del gobierno federal. Desde el año 2016, participa en México Confidencial en Azteca 13, en Proyecto 40 y es Director General de información política y social del diario El Financiero, donde escribe la columna "Uso de Razón".