
El caso que les voy a platicar no es conjetura, ni conjura ni elucubración alguna.
Es el producto de un armado y cruzamiento de piezas de información que en forma aislada NO dicen nada, pero que ya integradas generan valor para sustentar la toma de decisiones.
El hilo conductor que hilvana lo que van a leer en seguida, pasa por el ojo de una sola aguja: la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León y el detonante fue la “sorpresiva” renuncia del hoy ex fiscal, Gustavo Adolfo Guerrero, cuando aún le quedaban dos años en ese puesto. Entonces, ¡Arre!
PRIMER ACTO
Desde que Samuel García llegó a la gubernatura de NL, le hizo gestos a Gustavo como titular de la fiscalía, porque esa posición le pertenece desde hace varios años a Raúl Gracia, el elemento más fuerte de la tristemente célebre “santísima trinidad”, que mangonea a su antojo al PAN de NL.
Bueno, Raúl controla también a ese remedo de “Fiscal Anticorrupción” que se llama Javier Garza y Garza.
Como consecuencia de esto, Samuel pintó su cara con las rayas de guerra y le hizo la vida imposible a Gustavo, por el solo hecho de ser una pieza en el tablero de Gracia.
Hasta ahora no se ha sabido a quién prefiere Samuel en el puesto que Gustavo dejó vacante, pero es bien claro que no quiere al ex alcalde de Monterrey y frustrado candidato a la gubernatura de NL, Adrián de la Garza.
Tan no lo quiere en ese puesto, que amenazó con vetarlo si los diputados locales lo proponen y fue más allá, al negársele a Adrián la Carta de No Antecedentes Penales, factor higiénico -más que básico- para aspirar a la fiscalía.
SEGUNDO
No es cierto que el Congreso local sea controlado sólo por Raúl Gracia.
Producto de turbias componendas políticas, a los diputados locales los controla el priyista Paco Cienfuegos, en amasiato con el panista Gracia.
Paco es alfil del ex gobernador Rodrigo Medina, quien es el verdadero mandamás del PRI en NL.
Adrián es pan comido para Paco, que lo supera en agudeza, inteligencia y colmillo.
Es más, Adrián nunca quiso ser alcalde de Monterrey -y sus jefes lo castigaron con dos periodos en ese cargo- y menos quería ser gobernador, por eso él se auto boicoteó con su babosada de acusar de delitos que nunca pudo probarle a Samuel García.
A Adrián le encantó ser procurador de justicia en el gobierno de Rodrigo y está que se pela por ocupar el puesto de Gustavo en la fiscalía.
Samuel sabe eso y de ahí su veto y declarado boicot hacia quien fuera su adversario por la gubernatura de NL.
Su aversión hacia Adrián es doble, pues quienes lo impulsan para que sea el nuevo fiscal son Cienfuegos y Gracia, contra quienes compite Samuel por el control del Congreso local.
Sin presencia significativa del MC entre los diputados locales de NL, Samuel está perdido.
Cuanta iniciativa presente le será chicaneada por la mayoría que controlan priyistas y panistas a través de Cienfuegos y Gracia.
TERCERO
En medio de una maniobra que exhibiría en pañales a Maquiavelo -el de los Médici, no el del periódico- Gracia ordenó la salida de Gustavo de la Fiscalía, con el fin de tender puentes hacia Samuel, que lo quería fuera.
Lo hizo para tratar de ponerle un torniquete a la hemorragia de panistas y priyistas que se pintan de naranja, al pasarse descaradamente a las filas del MC.
El puesto que más les ha dolido perder a Cienfuegos y a Gracia no es el de Jesús Nava, el alcalde ex panista de Santa Catarina, sino el del llamado “rey de la cerveza”, el alcalde hoy emecista de Anáhuac, NL, Desiderio Urteaga, quien mandó al carajo al PRI para ser exprimido por Samuel cual naranja de mercado.


