POCO importó a los políticos que controlan el PRI y el PAN en Nuevo León, la defensa que hizo de Samuel García, desde el púlpito mañanero, el presidente Andrés Manuel López Obrador, por considerarlo una víctima, junto con su esposa, de los prianistas.
Ayer confirmaron que, en diez días, y antes de que lleguen los nuevos diputados, iniciará el proceso de juicio político contra el gobernador para destituirlo; además, y para darle una probada de cómo se van a comportar, ayer mismo madrugaron a los diputados del partido naranja, votando sin ellos, a dos nuevos fiscales, que no son del agrado del gobernador…
LAS FRACCIONES del PRI y PAN en el Congreso local aprobaron las designaciones de los Fiscales Anticorrupción y Especializado en Delitos Electorales (FEDE), así como la del Auditor Superior del Estado, atoradas por meses por las pugnas con el Ejecutivo estatal y la bancada de Movimiento Ciudadano.




