Sheinbaum "reza" para que no llegue Trump

Trump es la figura con la que AMLO más se identifica.
Es al que más comprende. Son dos machos autoritarios que desprecian la ley y la instituciones.
Son antisistema. Políticamente incorrectos y manipuladores.
Entre AMLO y Trump hay un romance político de corte masoquista. Donald es el verdugo y Andrés, el que se agacha ante el poderoso.
Es el “matoncito” tropical, el valentón y soberbio con los débiles, el que abusa del poder cuando tiene ventaja, pero que se inclina y somete cuando tiene enfrente a uno más abusivo que él.
Trump ha sido el presidente más antimexicano de los últimos tiempos.
Ha insultado a México y a su pueblo como nadie lo ha hecho y de este lado no hay quien defienda la dignidad de la nación.
El López Obrador que descalifica y acosa con furia a ministros, jueces, periodistas y empresarios sale a llamarle “amigo”, “fuerte” y “visionario” a un chantajista que utilizará el comercio para obtener de México lo que quiera.
- ¿Cómo entender la inédita docilidad del presidente mexicano?
- ¿Acaso, de pronto, se convirtió en un mandatario maduro y prudente?
- ¿Es el político pragmático que trata de poner a salvo una de las relaciones comerciales más importantes del mundo o hay algo más?




