Si Juárez no hubiera muerto, ¡cuántas “madres” mentaría!

Les platico:
Cobra vida en estos días el célebre danzón compuesto por Esteban Alfonzo a principios del siglo XX.
El músico chiapaneco se inspiró en el movimiento armado que le dio la independencia a Cuba sobre el dominio español.
El género musical de las 11 pisadas fue un “soldado” más al servicio de José Martí.
El danzón significó un método de expresión para el pueblo cubano.
Fue un instrumento para comunicar alegría y los acontecimientos sociales y políticos de la isla.
Transmitía proclamas que buscaban mover al pueblo cubano contra el viejo y obsoleto colonialismo europeo.
Cuánta similitud entre esta historia y la presencia juarista tan incesante en los discursos y arengas de Andrés Manuel de estos últimos seis años, ¿verdad?
Después de interferir cínicamente el proceso eleccionario que culmina en cinco días, López Obrador se apresta a vivir el año más difícil de su mandato: el séptimo, cuando su sucesora tenga que lidiar con un país devastado en lo económico, político, seguridad, educativo y social.
La nueva presidenta tendrá que ponerse el mandil para recoger el tiradero que deja este sexenio, que sí pasará a la historia, pero no como AMLO quisiera.
Si no queremos un México postrado, debemos salir a votar este 2 de junio como nunca lo hemos hecho.
De los hinojos a los enojos.
Andrés Manuel postró de hinojos a todo un país ante la delincuencia.

