
Max Verstappen empezó la temporada en Baréin dominando la carrera y consiguiendo el primer triunfo de la temporada, superando al piloto mexicano Checo Pérez, que terminó segundo a más de 22 segundos de su compañero.
A Verstappen solo le bastó con una vuelta para sacar el rodillo, evitar que Charles Leclerc (Ferrari) tuviera acceso al DRS y empezar a hacer trizas el sueño de los otros diecinueve pilotos de la parrilla, que observaron desde la pista la superioridad de un insaciable 'Mad Max'.
Leclerc, que terminó cuarto y que fue de menos a más en la carrera, se tiró al exterior de la primera curva después de que el neerlandés se protegiera tras una buena salida de Leclerc, pero el tricampeón del mundo demostró que, teniendo el interior, iba a ser imposible pasar al Red Bull, que, por si alguien dudaba de su ritmo, también terminó con la vuelta rápida de carrera.
De hecho, el monegasco tuvo que frenar para no chocar contra el neerlandés, lo que propició que pilotos como Pérez y sobre todo Fernando Alonso tuvieran que frenar y cejaran en su empeño de adelantar posiciones.
Le ocurrió al asturiano, que ya no pudo adelantar a Sainz y que se vio relegado a una lucha contra los McLaren que perdería pocas vueltas después.
Por otro lado, Sainz se quedó sin DRS en la tercera vuelta y el británico Lando Norris (McLaren), que salía séptimo, lo aprovechó para superar a Alonso en ese tercer giro, un adelantamiento que repitió tres vueltas después el australiano Oscar Piastri (McLaren) y en el décimo giro, el británico Lewis Hamilton (Mercedes).
Alonso ya no se movió de esa novena posición.
