Sobran sillas y fallas. Faltan seguidores y organizadores

Les platico:
Lo estoy viendo en casi todos los equipos de quienes andan afanados en busca de las 150,000 firmas.
Muchos se autonombran ser contactos o enlaces con los "búnkeres" que pululan alrededor de aspirantes y suspirantes.
También con los "think tank" que -a juzgar por lo que andan haciendo- ni piensan ni son tanques.
- Unos fueron recomendados por dueños de medios, para andar ahí metidos.
- Otros, por aspirantes a contratistas del gobierno.
- Algunos más, por políticos -activos y pasivos- de cualquier partido.
- Poquitos -los más aventados- son como la humedad y las lagartijas: se cuelan por paredes y rendijas.
- Y hasta hay recomendados de empresarios que juran y perjuran que no lo hacen por querer contratos con el gobierno, pero operan varios de sus negocios con licencias y concesiones gubernamentales.
Se atropellan los unos a los otros y engatusan a incautos que se dejan llevar por la euforia y la emoción de tener en sus reductos, en sus casas, en sus ranchos y haciendas, en los "clubes industriales", en sus cámaras, en sus feudos, a quienes detonan como petardos y también a los que son yesca que no prende ni en medio de un incendio forestal.
Casi todos los de esos equipos se auto endilgan relaciones de estricta 1a. que aseguran tener con la prensa; con los picudos de cada plaza; con los "ex encapuchados de Chipinque"; con los santones de la IP de misa diaria y son ministros de la eucaristía; con el Grupo de los 10, de los 11, de los 41; con filántropos que buscan protagonismo; con los que no son políticos ni supuestamente quieren hueso, pero ahí andan en el mitote y el argüende.
Entonces, los que danzan en esa brega traen agendas propias y de sus papás putativos.
Me refiero a los que merced a sus "influencias" fueron metidos con calzador en los equipos de aspirantes y suspirantes.
Evangelios del Día.
Y por eso, salvo unos cuantos -los menos- no saben dónde meterse cuando sobran sillas y faltan seguidores a las misas de los "embajadores" o pastores, que andan por todos lados en asambleas informativas, predicando los evangelios del día.
No saben dónde meterse, cuando lo primero que dice la aspirante X al llegar a la casa de su anfitrión, es que no tiene la menor idea de por qué está ahí. Y para que no quede duda, lo repite tres veces.
Esos enlaces u organizadores u lo que sean, se matan entre ellos echando culpas, cuando los locales, los huacales, los salones y universidades que consiguieron para los eventos, estaban vacíos unos minutos antes de la hora anunciada para iniciar, y en menos de 12 minutos, de pronto, como por arte de magia, ¡guau!, se llenaron.





