De tanto esperar a alzarle la mano al que podría tener posibilidades dentro de su partido, de darle la pelea a la indiscutible Clara Luz, ella terminó por hacerse de ese nombre para que hoy contienda por la alcaldía de Monterrey por la alianza de Morena, con el PT y Nueva Alianza.
Les platico: después de que la alcaldesa con licencia de Escobedo les pintara su raya a los chafos Chefos; a los desgraciados Gracia; a los muros Mauros -por lo de que son unas tapias- y a los demás priyistas-medinistas gandallas que querían imponerle a medio gabinete, de ganar la gubernatura, terminó por hacerse de una selección de cartas -o cuadros, como les gusta llamarse entre ellos- de todos los colores.
A lo mejor se les olvidó a todos esos con quién estaban hablando.
EN UBER DESDE DONDE ME ESTACIONÉ HASTA EL LUGAR DEL EVENTO
El día que hace dos años fui al 1er informe del senador ex panista con licencia, tuve que pedir un Uber para que me llevara a la entrada, desde donde estacioné mi nave en la avenida Constitución.
Me acuerdo que llenó el lugar de bote en bote y no alcanzó a llegar el mero chipocludo nacional -Marko Cortés- nomás porque algo se le atravesó, pero sí estuvo ahí la dicharachera y claridosa senadora Xóchitl Gálvez, que se aventó aquella perla que publiqué en mi columna, de que a ella nomás la destapa su marido.
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Por cierto, a mí me provocan urticaria y malestar estomacal la pérfida costumbre de que los legisladores “rindan” su informe anual de actividades.
Si fueran claros y diáfanos, algunos como “il ex senatore” Samuel, alias el “toping influencer”, tendrían que informar primero a la ciudadanía, que si estuvieran en el kínder, ya los hubieren reprobado por pasarse en faltas.
En fin, que de quien hoy me ocupo anda ya bien encampañado después de que el palero priyista presidente de la CEE les permitió a él y a Colosio, iniciar por fin su labor en busca de la alcaldía de Monterrey.
Creo que trae el mismo arrastre que el de hace dos años que fui a su primer informe de actividades como senador.
Sonzitos panaderos, de lo que se perdieron si al lo menos lo hubieran designado para buscar por los colores azul y blanco la alcaldía de Monterrey, en lugar de la fugada de un concurso de baile chúntaro que finge -pues no funge- con esa encomienda.
Ahora, si me lo permiten, voy a jugar un juego perverso que le aprendí al inquilino de la oficina del segundo piso a la izquierda, en el Palacio Nacional:
1.-
Voy a poner metódicamente en la lista de los advenedizos, a los panistas que se le acerquen a Víctor Fuentes con la aviesa intención de apestarle su campaña.
2.-
En otra, a los que van a ir a sumarse a su cargada para que los tome en cuenta en su equipo de campaña con la esperanza de alcanzar un hueso.
3.-
Y en una más pondré a los emisarios de los chafos, de los desgraciados y de los muros, que rondarán su cuartel general de la calle Hidalgo y sus actos públicos, para atestiguar si es cierto lo que dicen respecto al arrastre que Víctor se trae a estas alturas del partido.
Y todo esto, viéndolos a todos siguiendo la mejor dieta para bajar de peso: el cocido de puchero (si no le entienden a este anacronismo, escríbanme para explicárselos con palitos y bolitas, ¿okay?).
CAJÓN DE SASTRE
“Ten tu tan tan", les dice la irreverente de mi Gaby a esos que ya rondan por donde anda Víctor, bien calladitos, haciendo pucheros porque se cocieron la trompa para no andar de hocicones. Ufff, ya les develé el misterio de la mejor dieta para bajar de peso...

