Su misión: salvar a México

Los cuatro aspirantes del Frente Amplio que alcanzaron las 150 mil firmas y los tres que queden, después de un sondeo de opinión, están obligados a entender la responsabilidad histórica que traen a cuestas.
No es la candidatura de Enrique, Beatriz, Xóchitl o Santiago lo que importa. No es una persona o las siglas de un partido lo que interesa defender, sino una causa.
El Comité Organizador tendrá que resolver las quejas presentadas por el PRD por la “exclusión” de Miguel Ángel Mancera y Silvano Aureoles. Tendrá que haber diálogo y explicaciones, pero nunca una ruptura que sólo puede dañar a México y beneficiar a Palacio.
Quien vaya a convertirse en candidato o candidata del Frente Amplio a la Presidencia de la República necesita entender que va a competir para defender el futuro de la nación. Para impedir la continuación de un proyecto político que está disolviendo en ácido las instituciones democráticas.
La oposición no puede darse el lujo de perder la brújula y el objetivo de la lucha. El adversario no está adentro, sino en el patio de enfrente. La clave del triunfo radica en la unidad de la alianza entre partidos, aspirantes y sociedad.

