
Les platico: un colega me respondió hace poco así: “suerte te dé Dios”, cuando supo que me hospitalizaron para una cirugía.
Si no sé cómo manejar los “pésames” cuando nos los dan al morirse alguien de uno y cuando los damos en viceversa, menos sé qué responderle al que relaciona la suerte con Dios.
Viene esto a cuento por lo que les voy a platicar en seguida: ¡Arre!
El pasado sábado 4 de diciembre, exactamente 2,951 migrantes fueron transportados desde Tapachula, Chiapas, hacia diversas ciudades del interior de México, en 65 autobuses de empresas que fueron patrocinados por la Embajada de Haití en nuestro País, el Instituto Nacional de Migración e industriales de la producción de orgánicos en Chiapas.
Por razones de “seguridad migratoria”, la lista de los pasajeros no fue dada a conocer, pero DETONA consiguió copia de la primera hoja del despacho -tamaño papel oficio- y solo aparecen mexicanos, ni un solo haitiano.
Llamó la atención la presencia de tres sinaloenses, tres potosinos, igual número de nayaritas, dos zacatecanos, dos duranguenses y un colimense.
Esto debido a que esas entidades están más cerca de la frontera con Estados Unidos que con la nuestra en el sur con Centroamérica.
“LOS ORGÁNICOS”
¿Qué andaban haciendo tan lejos esos 14 paisanos a los que en Tapachula llaman “los orgánicos”?
Esta fue la respuesta que obtuvo DETONA: se quedaron varados en el 2020 debido a la pandemia. Habían ido a la frontera sur a trabajar en la creciente industria agrícola de orgánicos y de cacao.
Este último producto se concentra en la región del Soconusco y antes de la pandemia ocupaba a 37,000 trabajadores agrícolas que recibían una paga casi equivalente a la que se recibe en los sembradíos del llamado “Corn Belt”, de Oklahoma, Idaho, Nebraska, Kansas, parte de Misuri y otros estados del oeste norteamericano.
Chiapas es líder nacional -o al menos lo era antes de la pandemia- en la producción de orgánicos, con más de 20,000 hectáreas certificadas para este tipo de cultivos, donde destacan además del cacao, el café y la miel de abeja.



