
¿Les platico? ¡Arre!
El sucesor del Ayatollah Alí Jameneí fue designado por la Asamblea de Expertos de Irán, respaldada por la Guardia Revolucionaria, máximos cuerpos de gobierno de ese país.
Jameneí murió durante los bombardeos de EEUU el 28 de febrero junto a su esposa Mansourek Khojasteh y fueron padres del actual líder supremo iraní, Mojtabá Jameneí, de 56 años.
En una conversación que nuestro agente en Washington sostuvo ayer con Elaine McCusker, ex funcionaria del presupuesto del Pentágono -quien aceptó hablar con la condición de que se precisara que su información sería extra oficial- averiguamos que es más cercano en el tiempo que Estados Unidos se quede sin fondos para la guerra en Medio Oriente, que el gobierno de Irán.
Una sola frase explica ese motivo: Teocracia por encima de Democracia.
(Teocracia es una forma de gobierno en que la autoridad política se considera emanada de Dios).
Ayatollah significa "Señal de Dios", y es el segundo rango más alto en la jerarquía de los clérigos del islam chií duodecimano, pero son los número uno en el control del gobierno.
En EEUU gobierna el presidente, pero las decisiones que toma son validadas -o autorizadas- por el Capitolio, sede de las Cámaras de Representantes y de Senadores, cuyo Congreso es dominado por los republicanos, pero con evidentes fisuras entre los miembros de ese partido.
Hoy, los republicanos ocupan 198 escaños, por 180 de los demócratas, lo cual significa que un solo parpadeo puede darle al partido opositor el poder para cambiar el rumbo de las cosas.
En Irán, lo que diga Mojtabá Jameneí es ley. El decide todos los temas relacionados con la vida de ese país, que es más acaudalado de lo que muchos suponen.
Además, controla el paso del 20% del comercio mundial de petróleo y el 30% del gas licuado, que navegan por el Estrecho de Ormuz.
Por todo esto, no es una bravuconada que Mojtabá corrija a Trump al decir que la guerra se terminará no cuando él diga, sino cuando Irán quiera.



