Tiempos obscuros y difíciles nos aguardan


En los últimos meses Nuevo León, nuestro estado, ha venido padeciendo la lucha por el poder de; partidos, gobernantes, poderes facticos, todos ellos sin considerar los intereses y beneficios a los hombres y mujeres que lo pueblan.
Sobre esta lucha entre facciones que actúan en la política y el poder, presentamos ciertos puntos de vista que nos llevan a conclusiones de las visiones y praxis.
Son Foucheianas que ordinariamente han convertido a la política en una mera herramienta para la acumulación del poder.
Poder alcanzado a cualquier precio y ambicionado como un motín personal o de secta.
Cierta y evidente reflexión sobre la política y sus demonios, sobre la llama que arde, en los políticos.
Foucheianos, consumiéndolos, en el interior y el exterior, de aquellos que desean, acarician y enferman por el poder, con independencia de saber, cuál sea su utilidad, para la sociedad, sin otras convicciones, ni principios, sino por el puro placer a veces no tan secreto de participar en un juego de exterminio.
Una lectura de la vida Joseph Fouché, que dejará al curioso y reflexivo lector, mucho más que cualquier análisis de la política actual.
Ideas de Fouché que podrían servir de estímulo para sembrar en nuestros jóvenes y a los no tan jóvenes el deseo de ser sobresalientes en cualquiera de los giros de la vida secular de la política.
Y distíngase que escribí sobresalientes, no dije perfectos, ni santos.
Como parte del apéndice a la nueva edición de kratología, presentamos el resultado a la pregunta de cuales son.
Características de Fouché para los tiempos actuales:
1)
- Poseer una peculiar movilidad ideológica mutante y camaleónica, conducta que encierra las claves de la duración y obsesión, por uso y abuso del poder.
2)
- Tener discreción, esta era el gran secreto y la claridad de este insaciable e inflexible funcionario, que procuraba, que en ningún tiempo, estar en primera línea, lo suyo era la tramoya, la maquinación, intriga y confabulación.

