1.
La Postmodernidad promueve no solo la disolución de los megarelatos -la sociedad sin clases, el cielo para los que se portan bien, etc.- sino que ha impulsado, sobre todo a los más jóvenes, a una rotación laboral y sentimental sin precedentes.
Los chavos batallan para permanecer en las empresas, comprometerse con alguna causa y establecer relaciones amorosas a largo plazo.
Una expresión más, vigente hasta inicios de este siglo, es la distinción política entre derecha e izquierda, cada vez más ausente en los escenarios políticos de México y del mundo.
2.
Debemos al politólogo italiano Norberto Bobbio el estudio más documentado sobre los orígenes y desarrollo de esa dualidad.
Nace de manera accidental, durante los inicios de la revolución francesa en 1789, cuando los delegados a la asamblea nacional que pertenecían a la aristocracia se ubicaron geográficamente a la derecha en el recinto, mientras que a la izquierda se situaron los autollamados patriotas.
- Los primeros buscaban conservar muchos aspectos del régimen derrotado;
- Los segundos luchaban por desaparecerlos de manera definitiva.
3.
Y con el paso de los años la izquierda asumió los valores de igualdad social, solidaridad, respeto a la diversidad y al pluralismo, el secularismo y el ambientalismo, el internacionalismo y el bienestar ciudadano.
La derecha, por su parte, apostó por el nacionalismo, la autoridad, el conservadurismo, la identidad nacional, el orden jerárquico, el militarismo y la tradición religiosa. Surgieron, a mediados del siglo pasado, partidos políticos con una de las dos ideologías. Orgullosos de ellas, eran incapaces de aliarse con los de enfrente.
4.
Pero varios factores han hecho que se diluya tal enfrentamiento, hasta el punto de casi desaparecerlo.
Por una parte, el calificativo moral que se le otorgaba a cada uno de los polos o no gustaba -a la derecha- o, como lo afirma Fernando Savater en Carne gobernada, no lo merecía -la izquierda-.
- Ser de derecha significaba oponerse a los cambios estructurales, y eso no agradaba a personas y partidos conservadores;
- Ser de izquierda, “progre”, otorgaba un aureola de honorabilidad en ambientes académicos y artísticos, aunque no se respaldara con hechos.
5.
Por otro lado, y a partir de 1989, con la caída del Muro de Berlin, y la desintegración de la Unión Soviética, partidos políticos de ambas caras de la moneda han venido recorriéndose hacia posiciones más de centro.
Instituciones como las socialdemócratas, asociadas siempre a la izquierda, han adoptado estrategias consideradas de derecha, como la promoción del libre comercio.
Angela Merkel o Boris Johnson, gobernantes de derecha, pugnaron por la intervención estatal para estimular el crecimiento económico, política pública considerada de izquierda.

