
(Les platico que si llegan al final final de este artículo encontrarán un manjar auditivo. ¡Arre!)
De la emoción a la devoción y de ahí a la decepción
Esa es la historia de muchos que compiten por el poder y cuando finalmente lo tienen descubren que no saben qué hacer con él.
- ¿Verdad, Andrés Manuel?
- ¿Verdad, Samuel?
- ¿Verdad, Miguel?
Decir la verdad es una mala elección para sus intereses, y entonces, hacen de la mentira o el engaño un subterfugio.
Los entiendo.
- Muchas veces, la verdad causa más daño que la mentira.
- Se necesita valor para querer saberla.
- Incluso muchos, teniendo la manera de alcanzarla, prefieren ignorarla.
- “Ojos que no ven, corazón que no siente”, dice el refrán y dice bien.
De Berlín a Gaza y de ahí ¿a dónde?
El 9 de noviembre se cumplirán 34 años de la caída del Muro de Berlín.
El 23 de junio del 2002 fue autorizada por el Estado de Israel la construcción de la Franja de Gaza, un muro de acero, sensores y hormigón que separa desde entonces a palestinos de israelíes.
¿Verán nuestros ojos su caída?
Las hordas de Hamás lo horadaron hace una semana, pero en lugar de derribarlo, del otro lado lo fortificaron.
Muchos opinan que todo esto es producto del apasionamiento propio de los fundamentalistas.
No lo creo.

