
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se reunió ayer 2 de abril con el líder groenlandés entrante, Jens-Frederik Nielsen, en Nuuk, Groenlandia. -Mads Claus Rasmussen/Ritzau Scanpix/AP.
- Las estructuras sólidas del pasado, como familia, religión, empresa, estado, van poco a poco diluyendo sus valores, atomizándolos, hasta el punto de desaparecerlos.
- No asombra, entonces, la disminución de las feligresías y los matrimonios, de los compromisos a largo plazo, la rotación laboral y la pérdida de paradigmas como nacionalismo, patriotismo y derivados.
2.
- Tal reflexión, surgida en el diplomado de filosofía que coordino, viene a cuento por la pretensión del presidente norteamericano Donald Trump, expresada hace unos días, de anexarse Groenlandia.
- Argumenta que ello es necesario para garantizar la seguridad nacional e internacional, aunque también se sabe que en la inmensa isla, más grande que México, abundan las llamadas “tierras raras” -escandio, itrio, lantano, cerio, neodimio, y un extraño etc.-, más uranio y hierro.
- Su territorio está cubierto por hielo en un 80%, pero el calentamiento global ha expuesto estas riquezas.
3.
- Más allá de si es otra locura del magnate anaranjado, o una movida estratégica como las que acostumbra -ayer nos recetó una muestra de ello, repartiendo aranceles a diestra y sieniestra-, resulta interesante la respuesta de Mute Egede, primer ministro del islote:
- “Estados Unidos no obtendrá Groenlandia.
- No pertenecemos a nadie más.
- Nosotros decidimos nuestro futuro”.
- Sin llegar a ser grosero, pues ofreció colaborar con los norteamericanos, dejó claro que su patria no está en venta, y que es ella la que decidirá qué acuerdos comerciales o militares toma con otras naciones.
4.
- De manera semejante al líder groenlandés, ha actuado la presidenta Claudia Sheinbaum.
- Más allá de sus planes técnicos para responder a las ofensivas trumpianas, y cuya efectividad podremos aquilatar ahora que las amenazas han sido cumplidas, sus patrióticas respuestas van en la misma dirección:
- Manifestar dignidad y señorío ante el bravucón dispensador de tarifas impositivas.
- Sin embargo, y en el entendido de que tales poses, efectivas en el juicio de algunos sectores poblacionales, y de las reacciones internacionales que aplauden esa valentía: ¿qué tan compartidas son…


