
Ayer circuló como reguero de pólvora un video que el gobernador Samuel García subió a las redes sociales, donde aparece su esposa Mariana, embarazada, cargando a su hija Mariel y mostrando el gigantesco clóset donde se pueden ver decenas de lujosos zapatos (120 pares contó El Norte) y vestidos y ropa de todo tipo, de la niña, con la voz de orgullo de los padres…
DE INMEDIATO, las mismas redes se inundaron de comentarios, la mayoría criticando la “insensibilidad” del gobernante y su esposa, que muchos interpretaron que era lo mismo que contar dinero delante de los pobres.
“Quien nunca sufrió carencia, jamás conocerá gratitud. El exceso en la infancia es la raíz de la insatisfacción adulta, dar demasiado no es dar amor, es robarles fortaleza.
Ostentar opulencia en un país que la mayoría sobrevive con lo indispensable es un insulto y falta de mínima sensibilidad”, fueron algunas de las frases menos agresivas…
VERO SADA escribió en un chat: “Es increíble ver cómo el gobernador publica un video mostrando la enorme cantidad de ropa y zapatos de su hija, mientras habla sobre las necesidades de la comunidad.
¿Cómo puede pregonar ayudar a quienes más lo necesitan y, al mismo tiempo, mostrar un estilo de vida tan opulento? Esto resalta las injusticias que enfrentamos y la falta de congruencia en sus palabras y acciones”…






