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Trump insiste contra la ciudadanía automática y enfoca sus nuevas órdenes en el turismo de parto

Tras la negativa de la Corte Suprema el pasado junio, Donald Trump vuelve a la carga para acotar la ciudadanía automática por nacimiento. 

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Por Redacción DETONA
Trump firma nuevas restricciones a la ciudadanía por nacimiento
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Esta vez, el mandatario estadounidense rubricó un par de órdenes ejecutivas dirigidas contra el denominado "turismo de parto" y el acceso a este derecho para los descendientes de ciertos extranjeros.

El revés judicial previo no frenó a la administración. 

En aquella ocasión, el Máximo Tribunal dejó sin efecto el decreto inicial del presidente —emitido al arrancar su segundo periodo presidencial— y confirmó que la Enmienda 14 ampara a casi cualquier nacido en suelo estadounidense, sin importar el estatus migratorio de sus progenitores.

Trump reaccionó criticando el fallo desde el Despacho Oval, tildándolo de "injusto" y justificando su nueva estrategia legal.

Las nuevas restricciones y su alcance real

A diferencia de la medida original, que afectaba a más de 150,000 recién nacidos al año (hijos de indocumentados o personas con visados temporales), este nuevo paquete normativo posee un impacto numérico mucho más acotado:

  • Hijos de "enemigos extranjeros", terroristas o cabilderos: La primera orden elimina la ciudadanía por nacimiento para los descendientes de personas catalogadas bajo estos criterios, en la práctica, su alcance es sumamente limitado y simbólico, pues apenas existen un par de miles de cabilderos extranjeros registrados y no hay un volumen significativo de residentes identificados legalmente como "enemigos" o terroristas.
  • Turismo de parto y presunto fraude: El segundo decreto invalida la ciudadanía automática para bebés de madres o padres que hayan tramitado su visa de turista con el fin exclusivo de dar a luz en el país.

Según explicó Stephen Miller, subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, la medida contra el turismo de parto se apoya en la Ley de Inmigración y Nacionalidad. 

Miller argumentó que mentir sobre los motivos del viaje —como asegurar que se visita el país por placer cuando la intención real es dar a luz— constituye un fraude migratorio que anula la validez de la visa.

Datos y conceptos clave del contexto
  • Población indocumentada total: Se calcula que alrededor de 15 millones de personas sin estatus legal residen en el país, quienes constituían el objetivo principal del intento original del gobierno.
  • Impacto real del turismo de parto: Según análisis del Migration Policy Institute sobre datos de los CDC, en 2024 nacieron menos de 10,000 bebés de madres con domicilio en el extranjero, una cifra menor dentro del total de 3.6 millones de nacimientos anuales en Estados Unidos.
  • Precedente en el Tribunal Supremo: La primera ofensiva de la Casa Blanca fue frenada con una votación ajustada de 5 a 4, ratificando el alcance amplio de la Enmienda 14.
Un camino judicial sin salida clara

El antecedente inmediato no favorece a la Casa Blanca. 

En junio, una estrecha mayoría encabezada por el juez presidente John G. Roberts Jr. determinó que los creadores de la Enmienda 14 en 1868 pretendían amparar a toda persona nacida libre en el país, dejando como única excepción a los hijos de diplomáticos. 

Aquel dictamen fue un duro golpe para el mandatario, quien incluso acudió en persona a las audiencias previas.

Especialistas en derecho constitucional anticipan que las nuevas medidas corren el mismo riesgo de ser anuladas en los tribunales:

  • Amanda Frost (U. de Virginia): Argumenta que negar la ciudadanía por la vía ejecutiva sigue vulnerando la Constitución y desconoce el criterio fijado por la Corte.
  • David Bier (Cato Institute): Sostiene que el argumento gubernamental para calificar a los inmigrantes como "enemigos" no se sostiene, pues la Corte ya desestimó la idea de que la inmigración no autorizada pueda equipararse a una "invasión" militar o enemiga.
En definitiva, este nuevo intento de la Casa Blanca parece encaminado a una nueva batalla legal en los tribunales, donde los precedentes constitucionales auguran un desenlace similar al de su primer decreto.