
Más aún, se le abuchea porque se retractó de acabar en una sola noche con toda una civilización.
- Irán ganó, de lejos, la guerra de propaganda luego de la guerra armada que inició Estados Unidos.
- Trump está desprestigiado ante el mundo, lo que le importa un comino, y dentro de su país la aceptación del presidente de Estados Unidos cayó.
Cayó entre los republicanos y en algunos de los miembros más radicales de su movimiento (MAGA), y veremos cómo crecen las voces que invocan a la 25 Enmienda para lograr su destitución.
Dentro de Estados Unidos se le ve, con razón, como un presidente que se lanzó a la guerra sin conocer al enemigo y manipulado por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
Irán conserva el control del estrecho de Ormuz.
En México, los aplaudidores del régimen teocrático iraní brincan de gusto en las páginas editoriales de su periódico y en Palacio Nacional.
- David nuevamente venció a Goliat.
¿Sí? Sólo en parte, y en una mínima parte.
La capacidad militar de Irán está devastada.
Su programa nuclear ha sido destruido por décadas.
Reducidos a una mínima expresión están los aliados de los clérigos iraníes en Medio Oriente.
En el Líbano y en Siria, por citar los ejemplos más potentes.
Muertos están sus dirigentes más preparados.
Los países árabes están ahora más cerca de Estados Unidos que antes. También de Israel.



