Trump sufre: Claudia le dio durísimo con la izquierda; Kamala, noquearlo con la derecha

En un solo fin de semana el clásico 1 - 2 del boxeo político desequilibró a Donald Trump: recibió dos fuertes fregadazos y ya no se ve invencible.
De hecho, luce ahora tambaleante, desequilibrado, listo para irse a la lona si en el Partido Demócrata logran afinar el arte del pugilismo.
El sábado una mujer mexicana, Claudia Sheinbaum, avergonzó a Trump al pedirle que le baje, que no sea soez, que se comporte.
Después subió al ring electoral una granítica estadounidense para enfrentarlo y buscar darle el golpe de nocaut definitivo —luego de la renuncia de Joe Biden a su candidatura la favorita es Kamala Harris, pero podría ser otra, tal vez, si se decidiera, Michelle Obama—.
Tiempo de mujeres.
Gracias a ellas ha renacido la esperanza de que termine en la lona el más macho de los gringos machos. Lo aplaude el mundo civilizado, democrático, defensor del medio ambiente y de los derechos humanos fundamentales.
Maravillosa y más que necesaria ofensiva feminista contra el fantoche a quien aplaude el público ignorante inclusive si lanza insultos tan vulgares como, por ejemplo:




