El adiós de un gigante: el USS Nimitz inicia su gira final por América Latina

Este despliegue no es solo una misión de rutina.
Representa uno de los últimos capítulos en la historia operativa de este coloso nuclear antes de su retiro definitivo.
Puntos clave de la travesía: "Southern Seas 2026"
- Ruta: Circunnavegará Sudamérica para trasladarse a su nuevo puerto base en Virginia.
- Paradas confirmadas: Brasil, Chile, Panamá y Jamaica.
- Cooperación regional: Realizará ejercicios de interoperabilidad con las Armadas de México, Colombia, Argentina, Perú, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Uruguay.
- Escolta: El destructor USS Gridley acompaña al portaaviones en esta travesía.
Contexto Geopolítico: Tensión en el Caribe
La llegada del Nimitz se produce en un momento de alta sensibilidad política en la región, marcado por:
- Crisis en Venezuela: Tras la operación militar que resultó en la captura de Nicolás Maduro.
- Presión sobre Cuba: La isla enfrenta una crisis energética severa tras perder el suministro de crudo venezolano, mientras Washington mantiene una postura de máxima presión bajo la administración de Donald Trump.
- Presencia Naval: Desde 2025, EE.UU. ha incrementado su fuerza en el Caribe con buques como el USS Gerald R. Ford y el USS Iwo Jima, inicialmente bajo la premisa de combatir el narcoterrorismo.
El Legado del CVN-68
El USS Nimitz es mucho más que un barco; es el pionero de una clase que redefinió el poder naval estadounidense.
Característica - Detalle
Entrada en servicio - 1975 (51 años de historia)
Propulsión - 2 reactores nucleares
Dimensiones - 332 metros de eslora
Capacidad - 5,000 tripulantes y +65 aeronaves
Armamento principal - Cazabombarderos F/A-18E/F Super Hornets
Costo estimado - US$ 4,500 millones
Dato Histórico:
Nombrado en honor al Almirante Chester W. Nimitz, este buque ha sido protagonista en conflictos globales desde la Guerra del Golfo hasta las intervenciones en Afganistán e Irak.
¿Por qué sigue navegando?
Aunque su jubilación estaba prevista para este año, la Armada decidió postergarla hasta 2027.
Esta decisión responde a la necesidad de esperar la entrada en servicio de su sucesor, el USS John F. Kennedy, y a los recientes contratiempos técnicos (incluyendo un incendio) sufridos por el moderno USS Gerald R. Ford.
Para el Comando Sur, esta misión busca "fortalecer alianzas y fomentar la buena voluntad", aunque para muchos analistas.


