Un Estado en estado interesante

Nuestro destino no lo decide la Divina Providencia ni las Moiras, sino la masa humana corriendo estúpidamente hacia el abismo.
Por José Francisco Villarreal
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Foto redes sociales de Samuel García.

Durante mi infancia no me importaron demasiado el calendario civil y el litúrgico, el viejo y el nuevo.

Ese desapego infantil por el calendario es como una defensa propia contra el determinismo.

Un poco intuir que nuestro destino no lo decide la Divina Providencia ni las Moiras, sino la masa humana corriendo estúpidamente hacia el abismo.

REDONDITO

Al menos me consolaba suponer que la edad de la inocencia terminaría cuando no cayera en las bromas del 28 de diciembre. Esa era mi esperanza… ¡pero no! Sigo cayendo redondito, figurativamente redondito, aclaro.

De niño sí era un poco más escéptico, nunca me creí que los bebés nacían en plantas de repollo.

Lo comprobé en la huerta de don Margarito; a sus repollos no les crecían más que orugas y chapulines.

Tampoco creía lo de las cigüeñas, según yo porque en Nuevo León no hay cigüeñas sino garzas, y como son pequeñas no pueden cargar a niños en sus picos.

Así que las señoras reineras debían arreglarse solas para gestar y parir.

Un ejemplo de que premisas falsas sí pueden llevar a conclusiones más o menos ciertas.

Ya no seguí explotando este tipo de enrevesados procesos mentales; de haberlo hecho hoy sería un político brillante, o un obstetra.

Lo que me recuerda que debo felicitar al joven Samuel y a su más joven cónyuge por su, de ambos, embarazo.

Este tipo de cosas despiertan empatía instintiva que, si bien es útil políticamente, también lo es para una pareja primeriza.

Ojalá que ese embarazo llegue a buen fin.

INFLUENCERS
José Francisco Villarreal
Regiomontano pero criado en el medio rural cuando aún no esterilizaban a la tierra a fuerza de cemento, asfalto y contaminación. Estudiante prófugo de Letras Españolas y de FIME en la UANL pero con título de Técnico Mecánico Electricista. Con ese singular aval fue maestro de Humanidades en preparatoria del Tec de Monterrey, colaborador en publicaciones culturales locales y regionales, polizón y luego miembro del staff del suplemento cultural “Aquí Vamos” del diario “El Porvenir”, convidado en segunda generación del Centro de Escritores de Nuevo León, y mecánico de piso en Cervecería Cuauhtémoc y CyDSA. Ha sido también guionista en Televisa Monterrey y luego, en diferentes tiempos, jefe de Información y de Redacción en el área de noticias. Ahí mismo, eminencia gris, o discreto fantasma, en el análisis de información y en la planeación de estrategias de cobertura e investigación. También fue celoso cancerbero de la biblioteca y hemeroteca de esa empresa televisora. Al borde del ocaso, fue colaborador, asesor, redactor, responsable editorial y eventualmente director de Noticias en NRM Comunicaciones. Actualmente cuida de cuatro perros y una paloma inválida.