

Aquella luna de miel que vivió Jesús Nava, en mayo del 2022, al sumarse a Movimiento Ciudadano, ha quedado muy lejos de su actual realidad.
Nava llegó en el 2021 a la alcaldía con la bandera del PAN.
Pero, tan solo siete meses después, las naranjas podridas le endulzaron el oído y sorpresivamente se unió a las filas emecistas.

Hasta ahí, todo bien para el edil, pero no contaba con que en este 2024 terminaría el idilio naranja, y como consecuencia de ello, quienes pagan los platos rotos son las miles de familias de este municipio, que tienen casi tres semanas sin agua en sus domicilios.
Representantes de varias colonias afectadas de la zona cercana a la Huasteca comentaron ayer a un enviado de DETONA que los desaires que Nava sufre por parte del gobierno de Samuel García, son el karma que le toca pagar al llamado "feo", por haber traicionado a su partido y principalmente a quienes fueron sus mentores: el candidato a alcalde Héctor Castillo y el diputado federal Víctor Pérez, ambos panistas de cepa.

