
Tomada de las redes sociales.
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Al votar por imponer una sanción de 10% de lo gastado en campaña a los candidatos que aparecieron en los acordeones y ganaron (unos 400, entre ellos los nueve ministros de la Suprema Corte), la Comisión premia la violación del principio de equidad y la corrupción de la naturaleza de estas elecciones, supuestamente ciudadanas e independientes.
Y aplaude la estrategia de la trampa.
Convierte a los acordeonistas ganadores en vivales que habrán consumado el negocio de sus vidas: un puesto en la Suprema Corte costará de multa 145 mil pesos, una magistratura del Trife, 80 mil: una magistratura de circuito, 40 mil; un juzgado, 22 mil. Gangas que dejan en la impunidad la exitosa maniobra del oficialismo para ingresar a los suyos al Poder Judicial.








