Adiós, Andrés Manuel

Varios columnistas concluyeron este fin de semana su última colaboración sobre Andrés Manuel López Obrador como Presidente con un “gracias a Dios”.
- Qué bueno que ya terminó su mandato y qué bueno que se va, fue su inferencia.
- Hoy será el último día de su sexenio corto, que pareció fugaz en meses y años, pero larguísimo en el día con día.
La síntesis de la experiencia fue resumida por Alejo Sánchez Cano en El Financiero el viernes:
“En este sexenio se instituyeron la mentira, la farsa y la manipulación como ejes centrales de las políticas públicas. Hasta nunca, Andrés Manuel López Obrador”.
Hay quienes disputan esta postura que abunda en la prensa de opinión, que vivió el ataque más vil y abusivo que jamás se haya dado contra los medios, como entes y periodistas, desde la dictadura de Porfirio Díaz.
Fue una lucha desigual, asimétrica, donde desde el poder se utilizó toda la fuerza represiva –el SAT, la UIF, la Fiscalía General, el Ejército y el CNI– para hostigar, amedrentar y castigar a quien levantara la voz. Pero era intelectualmente inevitable.













