

Les platico:
Sería una bendición, pero parece maldición.
Lo cierto es que en éstas bárbaras comarcas del norte -al menos en estos días- adiós sombrillas y bienvenidos los paraguas.
Ahora, mi reporte metereológico: Sobran "héroes". Faltan gobernantes.
Por un lado Samuel García alardeando que la Presa Libertad es una realidad, y por el otro, expertos señalando con índice de fuego que la cortina de 5 kilómetros y medio tiene 545 fisuras.
Lo "bueno" es que apenas se supo esto, voceros del consorcio integrado por Dycusa -de Javier Balli Martínez- y La Peninsular Compañía Constructora -de Carlos Hank Rhon- salieron a decir que no pasa nada, porque la cortina no tiene fallas estructurales.
"Ah, ta ´ güeno, menos mal", diría mi abuela la alcaldesa.
Peeero, expertos que participan en la construcción de dicha obra alertaron que eso no es normal y le pusieron un alto a la algarabía del gobernador al advertir que la reparación de dichas fisuras será costosa y lenta.
Así que, Samuel, ten la bondad de hacernos el favor de bajarle dos rayitas al tono hiperlactante de tu mensaje en redes sociales, de que la Presa Libertad es una realidad.
Escúchenlo decretar que al día siguiente tiene que estar llena al 15%, cuando un encargado del lugar le dice que el nivel actual es del 10%
"Lo que tú digas, Tláloc II", le diría el dios mexica de la lluvia.
En tan solo unas horas la tormenta tropical Alberto le llevó 10 millones de metros cúbicos de agua a la nueva presa Libertad.
— Samuel García (@samuel_garcias) June 21, 2024
De ese tamaño es la intensidad de esta tormenta, por favor, cuídense mucho, no salgan. Y si tienen una emergencia llamen al 911 pic.twitter.com/PWnGGvbS4Y



