AMLO y la bomba de Zambada

Riva DETONA: Un comunicado del ‘Mayo’ deja claro su papel como mediador entre la clase política de Sinaloa, donde tiene legitimidad y capacidad de interlocutor.
Por Raymundo Riva Palacio
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Foto tomada de la red.

La realidad alcanzó de la peor manera a Andrés Manuel López Obrador a siete semanas de que entregue la banda presidencial, al quedar el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, su “hermano”, como afirmó regocijante en un evento en febrero pasado, como una bisagra de la política de Morena con el narcotráfico.

Nunca había sido señalado un político mexicano tan claramente por un capo como cómplice, ni un presidente tocado por la mano del crimen organizado de manera públicamente tan cerca como a López Obrador.

La bomba la soltó el sábado

Ismael el Mayo Zambada en un comunicado camino a la Corte del Distrito Este de Brooklyn, donde afirma que fue emboscado en una reunión que convocó Joaquín Guzmán López, hijo del Chapo Guzmán, para mediar en una disputa entre Rocha Moya y el diputado federal electo Héctor Melesio Cuén Ojeda –asesinado el mismo día de la captura–, los dos originarios de Badiraguato y exrectores de la Universidad Autónoma de Sinaloa, sobre quién debería dirigir la institución.

El pretexto parece nimio, pero la búsqueda de su arbitraje muestra el tamaño de su influencia y las complicidades.

La relación de Rocha Moya con Zambada quedó expuesta por el narcotraficante, dejando atrapado al presidente López Obrador, que el sábado, cuando la prensa le preguntó, durante una gira en Los Cabos, sobre la declaración del jefe del Cártel del Pacífico/Sinaloa, eludió responder y le dejó al gobernador contestar el señalamiento.

Después de hablar con el Presidente en Culiacán, Rocha Moya declaró que no tenía ninguna liga con Zambada, que no estaba en Sinaloa el día de la reunión, y pidió a la Fiscalía General que abriera una investigación.

Raymundo Riva Palacio
Periodista y analista político de larga trayectoria en México. Escribió en diarios como Excélsior, Reforma, El Independiente, 24 Horas y El Financiero. Fue director editorial de El Universal entre 2007 y 2008. Cofundó y dirigió el diario Milenio y fue director general de la agencia de noticias Notimex.