
Pues esta columna regresa a una de las cosas que mejor hace: amargarle a usted el fin de semana. Ahora, la excusa es el gran texto del embajador Arturo Sarukhan, publicado este miércoles en EL FINANCIERO.
En él, Sarukhan sostiene que el comportamiento de Trump en esta segunda presidencia resulta, en gran medida, de la decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos de considerar que nada de lo que hace el presidente puede ser sujeto a juicio.
El primero de julio del año pasado, por seis votos a tres, la Corte determinó que existe inmunidad absoluta para el presidente, con esto, Trump ya no pudo ser juzgado por el intento de golpe del 6 de enero de 2021, ni por otros abundantes pendientes; incluso lo que ya había sido juzgado se quedó sin castigo.







