Aunque no quieras tú, ni quiera yo, lo quiso Dios.

La liberación de Israel Vallarta veinte años después de una bronca interna mal abordada y más mal fiscalizada y tramitada, en la que se involucró hasta a una francesa y al Presidente de Francia, le eriza a uno el abundante pelaje corporal.
"En manos de quien estamos se pregunta uno", ni Fox, ni Calderón, ni Peña, ni sus fiscales, ni secretarios de seguridad quebraron un buñuelo a sentones. Ah, eso sí, les dimos casa, vestido, sustento y una vida cual no hay dos y viven paradisíacamente, a excepción de Genarko, claro está.
Hace poco más de una semana, nos invitaron a un baby shower de la esposa de un amigo a un hotel adelantito de Bahía escondida, las mujeres al salón, los hombres al Restaurant, ahí compartimos el pan y la sal varios camaradas y un servidor, música en vivo, ambiente muy agradable, buena, variada y nutritiva comida, que yo dije en una semana más regreso con mi mujer, regresamos ayer domingo, solo que estaba llenísimo, éso deterioró la percepción de paradisíaco (exagerada cantidad de gases digestivos expulsados en el ambiente).








