
Tampoco es novedad y viene desde la administración del presidente Biden.
- Para Estados Unidos, los tres niveles de gobierno en México tienen penetración del crimen organizado.
La desconfianza hacia las fuerzas de seguridad en México no es general, hay cooperación, pero el poder político es parte fundamental del problema.
Al presidente López Obrador no le avisaron de la preparación y ejecución del operativo para secuestrar a Ismael Zambada.
Usaron al gobernador Rubén Rocha Moya para darle confianza a Zambada, que asistió a la reunión en casa de los hijos del Chapo Guzmán sin más protección que su jefe de escoltas, pagado por el gobierno del morenista.
A la presidenta Sheinbaum no le avisaron del operativo de un grupo de élite del FBI en territorio mexicano que culminó con la captura del capo canadiense Ryan Wedding, ligado al Cártel de Sinaloa.
El operativo secreto del Equipo de Rescate de Rehenes del FBI fue realizado en colaboración con el gobierno mexicano, según indagó y publicó The Wall Street Journal.
La presidenta Sheinbaum había dicho que no hubo captura y que Ryan Wedding se entregó voluntariamente en la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México.
Para reforzar su dicho enseñó una fotografía del canadiense frente a la sede diplomática de EU.
No hubo tal entrega voluntaria y la fotografía era un compuesto hecho con inteligencia artificial.




