
Dos de ellos —incluido uno que suele ser muy severo con la prensa estadunidense— le dieron el valor de nota principal, a pesar de que no se trataba de una gran revelación, sino apenas de un balance en que el WSJ evaluó a la economía mexicana como la “inesperada ganadora con el aumento de los aranceles de la administración Trump en 2025”.
A ningún país le habría ido mejor que a nosotros.
Aunque las exportaciones automotrices han caído 6%, las de manufacturas de bajo costo aumentaron 9% y las de otros productos en general lo hicieron en 17%.
Lo anterior habría sido resultado de varios factores, entre ellos, la gestión política del gobierno y la vigencia del T-MEC, que evitaron la imposición de gravámenes más altos y anchos.
Ayudó también a México el vacío dejado por productos chinos tasados con aranceles más elevados y ayudó, claro está, el nearshoring.
Un éxito, pues, acompañado del pronóstico de exportaciones récord a Estados Unidos en 2026.






