¿Con la Iglesia hemos topado?


En algún momento, la frase “Con la iglesia hemos dado, Sancho” se cambió por “Con la Iglesia hemos topado”, expresiones que tienen interpretaciones distintas.
Con la sustitución de dado por topado, se pasa de un sentido a otro: de dado, entendido como “haber llegado a un lugar”, en este caso el templo parroquial que servía de referencia, a topado, que adquiere un significado convencional y ampliamente conocido, cargado de intención crítica.
La frase pasó a expresar el papel de la Iglesia como inquisidora y obstructora, cuyo poder se extendía incluso a ejercer la censura sobre las obras literarias.
Algunos comentan que a los censores “se les fue el santo al cielo”; los inquisidores no contaron con la ironía y astucia del Manco de Lepanto, y autorizaron (dieron el imprimátur) a su novela, que contiene una fina crítica al poder eclesiástico.






