Cultura empresarial: más allá del café orgánico y las frases de Paulo Coelho

Y acto seguido, despidió al 15% del personal por “reestructura estratégica”.
Sí, la cultura organizacional está en crisis… o mejor dicho, en negación.
Porque una cosa es poner la foto del equipo abrazado en la posada navideña, y otra es entender que la cultura de una empresa no se trata de cuántos “casual Fridays” tienes al año, sino de cómo respiras la diferencia, cómo gestionas la diversidad, y sobre todo, cómo dejas que las personas sean personas, no solo engranes bien lubricados.
Y ahí es donde entra el concepto de sensibilidad cultural, esa palabrita que suena sofisticada, pero que básicamente significa: no asumas que todos piensan como tú… porque no.
🎭 La cultura no es lo que dices, es lo que haces (incluso sin darte cuenta)
Luis Toro Dupouy, autor de artículos de Harvard Deusto, parte de una distinción brillante: toda cultura empresarial tiene dos caras.
- La visible, que son los rituales, las prácticas, el logo, los viernes de pizza y los “valores” impresos en la recepción.
- Y la invisible, que son los supuestos no escritos, las creencias profundas, las cosas que nadie dice, pero todos entienden.








