
Les platico: a la hora que sea publicado este artículo en México, estará terminando la llamada por los rusos "última manifestación" en protesta contra la invasión a Ucrania, decretada por Vladimir Putin.
Las nueve horas de diferencia entre la CDMX y San Petersburgo -donde se espera ocurra esta concentración- harán que para el mediodía nuestro ya sepamos si las temible policía rusa permitió que la gente mostrara su repudio al "tirano del Kremlin", como también le llaman a Putin.
Svetlana R. -agente de DETONA en Rusia- me indica que lo más seguro es que sea permitida la manifestación, pero a quien sorprendan intentando pegar carteles en contra de su presidente, será apresados, apelando a la reciente ley que prohibe la "diseminación de información falsa" sobre la invasión a Ucrania.



