Don Chinnggonnettas Killhim Matuján y Doña Küernelia Genumartyriana Servylia

Muy seguramente el nacimiento de Don Chinnggonnettas Killhim Matuján se remonta al origen de los tiempos, cuándo aún andábamos huyendo de los tigres dientes de sable, de árbol en árbol, allá en la lejana antigüedad histórica y geográfica de las lejanas planicies africanas, cuna del Homo Sapiens, qué, ni tan Homo ni tan Sapiens, puesto que ya se diversificó lo suficiente, como para que no nos quede duda de que ni tan Homo, ni tan Sapiens.
Desde su origen evolutivo en que su mamá original o su nodriza comedida del grupo, lo traían en hombros para evitar fuera víctima de la cólera, ira y competencia punitiva de sus congéneres, o de sus rivales naturales en la caza o recolección de mezquites y raíces, no había más en aquellos tiempos, así continúa siendo hasta la actualidad en la era de la hamburguesa, del taco, de la paella, del nanomaterial, del teléfono celular y del átomo fragmentado, Mamá debe encargarse de todo.
Misma trayectoria a de ser recorrida por Doña Küernelia Genumartyriana Servylia, su destino inicial, sobrevivir al sino desventajoso del pacto patriarcal qué persigue más la dominación y el control de cuanto se atraviese, qué la perpetuación de la especie; la situación biscontraria ocurre con el pacto matriarcal, que persigue el mantenimiento del bien común y la perpetuación de la especie.
Anyway, "haiga sido como haiga sido" y regresándonos a tiempos actuales finalmente Don Chinnggonnettas falleció después de larga y sufrida enfermedad localizada a nivel miocárdico coronario qué le limitaron sus aficiones principales, aprovecharse de la gente y poseer a cuanta mujer se atravesara en su camino, rasgos prominentes en su estructura de carácter, cuál Pancho Villa Ingobernablee, así transcurre su vida, hasta que la falta de aire y el dolor retrosternal limitaron importantemente su función.
Y así muy probablemente han de haber transcurrido las vidas de sus ancestros o ascendientes desde la época de las cavernas, pasando por antes de Cristo, después de Cristo, los imperios Persa, Romano, Otomano, Mongol (El mundo debería ser Mongol), Británico y Gringo qué duró muy poco y ya casi está en sus finales, hasta el momento actual en el que, a ver quien recoge la estafeta.
Digamos la estafeta genética (genital dicen en el rancho) qué luego se convierte en estafeta fenotípica.
Su afición migratoria voluntaria u obligada por múltiples razones, llevó a sus ancestros y descendientes a cruzar territorios, mares, montañas, volcanes, climas extremos, para establecerse luego a conveniencia por disposiciones monárquicas y burrocráticas.







