El futuro no es un destino impuesto: backcasting y confianza

Hoy, sin embargo, el mundo de lo humano —una compleja red de aparatos materiales y constructos intelectuales— nos asalta con una velocidad tan abrumadora que anula la racionalización adaptativa.
Este ritmo implacable, estudiado por Paul Virilio (c. 1990) a través de la Dromología [estudio de la lógica de la velocidad de los cambios y sus efectos en la sociedad], nos deja sin una pauta reactiva útil para confrontar la "realidad líquida", término acuñado por Zygmunt Bauman (2000) para describir la volatilidad e incertidumbre que impiden anclajes a largo plazo
Esa condición hace que el futuro se sienta más incierto que nunca.
La incertidumbre y la ansiedad que genera esta velocidad tienen consecuencias sociales profundas.
“El tiempo se convierte en un instrumento silencioso de poder: quienes tienen «mucho tiempo» para decidir dominan a quienes están atrapados en la urgencia y la inmediatez”. (Barbara Adam, Politica del Tiempo, 1991).








