
Foto cortesía de "Life and Style".
Fue el mejor reportero de su época.
Fue el peor periodista de su generación. Fue el pionero de las noticias de televisión. Fue el más impopular comentarista televisivo. Fue la pluma más mordaz. Fue la pluma más vendida. Fue un cosmopolita declarado. Fue un provinciano redomado. Fue un exquisito. Fue un salvaje.
Popularizó la frase "Dios mediante". Pero no tenía Dios. Ni Diablo. Ni santos. Fundó la columna política en México pero institucionalizó con ella el vil chayote.
Se llamó Carlos Denegri...
...Y hace décadas cayó muerto a tiros, frente a un crucifijo colgado en la pared.
El estilo de Denegri de herir y alabar en partes iguales, daba miedo.
Luego leí otro epitafio menos laudatorio por parte de Julio Scherer:


