El PAN y su nuevo logotipo

Resulta cuando menos pintoresco que el Partido Acción Nacional (PAN), renunciando a su alianza con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) —esa nueva novia que apenas había empezado a pasear— anuncie que ahora empieza una nueva etapa… con nuevo logotipo.
Sí, porque nada dice “vamos en serio a ganar elecciones” como cambiar el emblema y tirar la manta de una alianza más bien reciente.
La escena bien podría venir de una tienda de autoservicio reinventándose o de una “universidad patito”, más que de un partido que al menos finge aspirar a gobernar.
Decir “rompemos con el PRI para 2027 y en adelante” suena romántico.
Pero también es un contrasentido majestuoso.
¿Por qué?
Porque desde la llegada del impresentable Andrés Manuel López Obrador en 2018, el panorama electoral mexicano no ha sido precisamente una fiesta azul: el avance de Morena ha sido sostenido y territorialmente abrumador.








