El Senado daña la política exterior



Al no cumplir con sus atribuciones constitucionales, los senadores mexicanos dañan gravemente la imagen de México en el exterior y su calificación en los índices internacionales de corrupción, deterioro democrático y contribución a la lucha contra el cambio climático, por mencionar algunos ejemplos.
La agresión de Fernández Noroña provocó la reacción de “Alito” y le dio la vuelta al mundo mediático, para deleite de los mexicanos que gozan con cada pleito entre políticos. Son reprobables.
Lo que me preocupa es que los senadores se olvidaron de su papel en la revisión de la política exterior, especialmente desde el gobierno de López Obrador a la fecha.
En la Constitución mexicana, el artículo 89 otorga al presidente la capacidad de “dirigir la política exterior”, pero, en contrapeso, el artículo 76 reserva para el Senado diversas funciones que inciden en la política exterior mexicana.





