
Que sabían, por asesorías previas a un grupo de políticos que iniciaron su proceso rumbo a la gubernatura de su estado, que por razones del proyecto se veían obligados a decir NO a algunas personas tanto de su equipo como simpatizantes que, NO estaban consideradas.
Deseaban hacerlo sin cerrar puertas ni crear adversarios, por lo que les hicimos llegar el siguiente escrito.
NO es una palabra que suena enérgica, fuerte y con diversas implicaciones.
Hay personas que poseen la capacidad de decirla de manera sutil, ingeniosa y con seguridad. Y que existen técnicas para aprender a decir NO sin miedo al rechazo o al conflicto. Y hacerlo en forma sutil e ingeniosa se refieren a quienes tienen la capacidad de trazar y resolver problemas con facilidad, utilizando la inteligencia, astucia, gracia, oportunidad, comicidad e ironía.
En la política, la respuesta “no” puede causar daños y perjuicios de varias maneras, afectando la estabilidad, la capacidad de negociación, la reputación o la credibilidad. El impacto depende del contexto, la situación y las personas involucradas.







